martes, 7 de septiembre de 2010

Para tí, Agosto 2008


No renuncié a nuestra relación que no involucraba presencias; tratábamos de olvidarlo, más no lo dejábamos atrás, ya que ambos comunicábamos que las añorábamos. Nuestra inocencia en el pasado me causa ternura. No tomábamos en cuenta nuestra ausencia mutua y nuestro instinto interior demostraba que lo que teníamos era objeto de rechazo en la realidad, que pudiese no existir, sin embargo lo sentíamos, y por tal, no se podía abandonar tan fácilmente. Realmente siento que te amé, cuando era un poco más pequeño, pero si más grande, que un día antes de conocerte.